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viernes, 26 de junio de 2015

Pimientos del piquillo rellenos al azafrán

Los pimientos del piquillo, que juego dan: acompañan. como plato principal, complementando...Hoy los he hecho como plato principal.

Ingredientes:

-   1 lata de pimientos del piquillo especiales para rellenar.
-   carne de vacuno en la cantidad suficiente para rellenar los pimientos.
-   1 huevo.
-   sal, pimienta negra molida y aceite.

Para la salsa:

-   1 cebolla dulce
-   1 diente de ajo
-   1 cucharadita de pan rallado
-   1 vaso de vino blanco o algo más.
-   azafrán tostado

Realización:

En primer lugar se aliña la carne con el huevo batido, sal y pimienta negra.












Se pone a sofreir ligeramente en una sartén con aceite y se reserva.

A continuación, se parte la cebolla y el ajo muy pequeñitos y en una cazuela baja. a ser posible de barro. se  pone a pochar la cebolla y a dorar el ajo.




Cuando este bien pochado y ligeramente dorado se añade el pan rallado y el azafrán. Se remueve para que se tueste y una vez tostado es el momento de añadir el vino.




                                                                                                                                                               



Y se deja cocer a fuego lento hasta que se forme una salsa homogénea y removiendo de vez en cuando. Si fuera necesario añades un poco más de vino.











Mientras se hace la salsa, rellenas los pimientos con la carne.











Cuando la salsa adquiere este aspecto,


Se añaden los pimientos-


Se les da una vuelta, y se deja que hiervan unos minutos para que se unan los sabores. 



Y listos para comer.

los he acompañado con arroz

jueves, 13 de marzo de 2014

Garbanzos al azafrán

En un viaje que hicimos unos cuantos Ingenieros Agrónomos, aprovechando la Feria de Maquinaría Agrícola en Zaragoza -FIMA-, nos desplazamos al Pirineo Aragonés y aunque nos ubicamos entre Jaca y Panticosa, un día fuimos a Canfranc, y aunque no recuerdo el nombre del sitio donde comimos - se trataba más bien de una casa de comidas- si que recuerdo lo bien que comí y que estaba cercano a la Estación, estación que merece la pena conocer tanto por su arquitectura como por su historia .

Estación de Canfranc
En general, todo el mundo pidió cosas contundentes pero a mí me atrajo un plato: Garbanzos al azafrán - tampoco demasiado ligero-. Plato que he repetido a mi manera sin saber exactamente como lo hacían pero creo que se aproxima.

Un guiso limpio y fácil de comer. Se puede complementar con un segundo plato ligero: un pescado o filete a la plancha..., acompañado de ensalada mixta o no..

Ingredientes:

-   1/2 Kg de garbanzos
-   3 zanahorias grandes o 5 medianas
-   1 pimiento verde italiano de buen tamaño
-   1 puerro grande
-   1 tomate mediano
-   2 dientes de ajo
-   unas hebras de azafrán tostado, suficientes para que se noten y resalte su sabor
-   1 vasito de buen vino blanco seco
-   caldo de carne
-   sal, aceite y una pizca de pimienta blanca
-   1 huevo duro -opcional-

Preparación:

Como siempre, en preparan los ingredientes: se trocean y se sofríen en el orden adecuado, primero el puerro y el ajo, después el pimiento, la zanahoria y el tomate,





Mientras tanto los garbanzos, que se han puesto a remojo el día anterior, se ponen a  cocer en una cazuela para espantarlos o  escarmentarlos hasta que dejen de soltar espuma.

Cuando el sofrito este en su punto, se añade el vino blanco y el caldo de carne y se deja cocer a fuego lento para que se evapore el alcohol del vino y a la zanahoria se le quite su dureza.


Se tritura ligeramente en la batidora -para no romper demasiado la textura de las hortalizas- y se pasa por el pasapuré.





A continuación, en la cazuela donde se ha depositado el puré se añaden los garbanzos bien escurridos y se dejan a cocer a fuego lento, añadiendo en este momento el azafrán y poco antes de finalizar el tiempo de cocción el huevo duro rallado. Si es necesario, durante la cocción se añade vino blanco o caldo de carne y se corrige la sal.




Amiga Concha, a Juan no le pongas huevo que te lo cargas. Aunque si él se lo come nadie sospecharía de ti.

Por si es de vuestro interés:

Puede ser interesante conocer la Ciudad de Jaca como ubicación para moverte por El Pirineo Aragonés y además mantiene un patrimonio cultural importante. 

La Catedral merece la pena conocerla; es uno de los templos más importantes del Románico Español; el museo ofrece una gran recopilación del Románico y el Gótico - el conjunto de frescos hace que sea uno de los Museos más importantes en pintura medieval. 

Museo

Catedral de Jaca
Jaca forma parte del Camino de Santiago.



sábado, 8 de febrero de 2014

Fabada Asturiana

Vuestro tío Pedro es un Asturiano auténtico, es más, conserva hasta el acento aunque vive en Madrid desde los diecisiete años y está casado con vuestra tía Belén -madrileña de pies a la cabeza-. 

Y quién mejor que un Asturiano para que nos invite a una fabada bien elaborada; así lo hizo aunque la que cocina es Belén (él como buen ingeniero hace control de tiempos).  

Lo primordial, los ingredientes. Según las indicaciones del experto de mi cuñado, la alubia tiene que ser faba de la granja. Como suelen ir de vez en cuando a Oviedo a ver a su madre, compran allí los ingredientes y se los traen al vacío; después de probar muchas fabadas durante muchos años, han decidido que el mejor sitio para abastecerse por la calidad es en una tienda que se llama La Favorita.

La Favorita

Productos de La Favorita

Ingredientes: (seis/ocho personas)

-   1 kg. de fabes de Asturias
-   2 morcillas asturianas
-   3 chorizos
-   unos 300 grs. de lacón
-   1/4 Kg. de un buen tocino
-   Azafrán
-  Sal

Realización:

El día anterior al de la realización, se ponen las fabes a remojo y por otro lado el lacón y el tocino se introducen en agua para que se desalen.


En una cazuela se ponen las fabes con agua fría a cocer y se espantan cambiando el agua dos o tres veces cuando rompan a hervir y espumen, con el fin de eliminar los gases. Se escurren y se unen con el lacón, los chorizos y las morcillas, se cubren el conjunto con agua fría en una cazuela adecuada -a ser posible de barro- y se deja que cueza a fuego lento. El tiempo de cocción es de aproximadamente cuatro horas.

Es importante que las fabes sean de la misma remesa, ya que de no ser así pueden tener diferentes puntos de cocción y que no se obtenga un resultado homogéneo. Es más, me contó vuestra tía Belén que cuando va a comprarlas, como a ella le gusta poner más cantidad de fabes, le dan otro paquete aparte y en la propia Favorita le aseguran que son de la misma partida.

Olla abierta
Durante la cocción se debe espumar para eliminar parte de la grasa y conseguir más suavidad. Así mismo, hay que vigilar el nivel del agua, que debe siempre cubrir las fabes; si fuera necesario añadir más agua, ésta será siempre fría.

Es importante no remover el guiso con cuchara o cazo, en su lugar se "meneará" de vez en cuando: se coge la cazuela con las dos manos y se mueve de un lado para otro.

El azafrán, después de tostarlo ligeramente en una sartén, se añade al guiso de forma que quede bien distribuido, una media hora antes de finalizar la cocción.

La sal se añadirá un cuarto de hora después del azafrán y probando para que quede al gusto. No olvidéis que no debéis remover, sino "menear" el conjunto.

El chorizo, la morcilla, el lacón y el tocino -Compango- lo trocearon en el momento de servir para poder repartirlos entre los que estábamos.


La fabada ha resultado exquisita, en su punto y muy suave. No se notaba la piel de las fabes, eran pura mantequilla y el guiso expléndido.


Creo que nunca había tomado una fabada con azafrán, le da un punto sensacional. He tomado nota.


Esta magnífica comida se acompañó de un magnífico vino de La Rioja (Urbina) y se complementó con una exquisita tarta de queso. Después, el café de "George Clooney" al gusto y copas a pedir el que quisiera. 

Por si os interesa:

La faba de la granja también llamada faba del cura y ahora faba de Asturias con denominación de origen.


Se produce exclusivamente en Asturias, consecuencia de siglos de selección genética y unas condiciones determinadas de suelo y clima. 

Parece ser que inicialmente formaban parte del pote asturiano pero que a finales del siglo XIX alguien decidió separarlas, quitarles caldo y juntarlas con partes importantes del cerdo y de ahí salió la fabada.