Mostrando entradas con la etiqueta invierno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta invierno. Mostrar todas las entradas

sábado, 8 de febrero de 2014

Fabada Asturiana

Vuestro tío Pedro es un Asturiano auténtico, es más, conserva hasta el acento aunque vive en Madrid desde los diecisiete años y está casado con vuestra tía Belén -madrileña de pies a la cabeza-. 

Y quién mejor que un Asturiano para que nos invite a una fabada bien elaborada; así lo hizo aunque la que cocina es Belén (él como buen ingeniero hace control de tiempos).  

Lo primordial, los ingredientes. Según las indicaciones del experto de mi cuñado, la alubia tiene que ser faba de la granja. Como suelen ir de vez en cuando a Oviedo a ver a su madre, compran allí los ingredientes y se los traen al vacío; después de probar muchas fabadas durante muchos años, han decidido que el mejor sitio para abastecerse por la calidad es en una tienda que se llama La Favorita.

La Favorita

Productos de La Favorita

Ingredientes: (seis/ocho personas)

-   1 kg. de fabes de Asturias
-   2 morcillas asturianas
-   3 chorizos
-   unos 300 grs. de lacón
-   1/4 Kg. de un buen tocino
-   Azafrán
-  Sal

Realización:

El día anterior al de la realización, se ponen las fabes a remojo y por otro lado el lacón y el tocino se introducen en agua para que se desalen.


En una cazuela se ponen las fabes con agua fría a cocer y se espantan cambiando el agua dos o tres veces cuando rompan a hervir y espumen, con el fin de eliminar los gases. Se escurren y se unen con el lacón, los chorizos y las morcillas, se cubren el conjunto con agua fría en una cazuela adecuada -a ser posible de barro- y se deja que cueza a fuego lento. El tiempo de cocción es de aproximadamente cuatro horas.

Es importante que las fabes sean de la misma remesa, ya que de no ser así pueden tener diferentes puntos de cocción y que no se obtenga un resultado homogéneo. Es más, me contó vuestra tía Belén que cuando va a comprarlas, como a ella le gusta poner más cantidad de fabes, le dan otro paquete aparte y en la propia Favorita le aseguran que son de la misma partida.

Olla abierta
Durante la cocción se debe espumar para eliminar parte de la grasa y conseguir más suavidad. Así mismo, hay que vigilar el nivel del agua, que debe siempre cubrir las fabes; si fuera necesario añadir más agua, ésta será siempre fría.

Es importante no remover el guiso con cuchara o cazo, en su lugar se "meneará" de vez en cuando: se coge la cazuela con las dos manos y se mueve de un lado para otro.

El azafrán, después de tostarlo ligeramente en una sartén, se añade al guiso de forma que quede bien distribuido, una media hora antes de finalizar la cocción.

La sal se añadirá un cuarto de hora después del azafrán y probando para que quede al gusto. No olvidéis que no debéis remover, sino "menear" el conjunto.

El chorizo, la morcilla, el lacón y el tocino -Compango- lo trocearon en el momento de servir para poder repartirlos entre los que estábamos.


La fabada ha resultado exquisita, en su punto y muy suave. No se notaba la piel de las fabes, eran pura mantequilla y el guiso expléndido.


Creo que nunca había tomado una fabada con azafrán, le da un punto sensacional. He tomado nota.


Esta magnífica comida se acompañó de un magnífico vino de La Rioja (Urbina) y se complementó con una exquisita tarta de queso. Después, el café de "George Clooney" al gusto y copas a pedir el que quisiera. 

Por si os interesa:

La faba de la granja también llamada faba del cura y ahora faba de Asturias con denominación de origen.


Se produce exclusivamente en Asturias, consecuencia de siglos de selección genética y unas condiciones determinadas de suelo y clima. 

Parece ser que inicialmente formaban parte del pote asturiano pero que a finales del siglo XIX alguien decidió separarlas, quitarles caldo y juntarlas con partes importantes del cerdo y de ahí salió la fabada.





domingo, 19 de enero de 2014

Consomé

Un consomé parece lo más sencillo de hacer -y lo es- pero hay que ser exquisito al hacerlo para que realmente resulte delicioso.

El consomé -del francés consommé del verbo consommer; consumido, reducido en español del verbo consumir -, el nombre dado por la cocina española siglos atrás era de consumado. Aunque se considera un plato típico de la cocina francesa, parece ser que la receta procede de España.

Se trata de un caldo concentrado elaborado con carnes y hortalizas que se suele servir caliente al comienzo de la comida o incluso como aperitivo. También se puede tomar frío, este suele tener una textura gelatinosa, debido a la coagulación de la proteína procedente de las carnes -de ahí que los franceses lo llamen gelée de consommé-  y que generalmente tiene un sabor más fuerte que el consomé caliente. 

Ingredientes.-

-   1 kg de carne de morcillo de vacuno.
-   3 huesos de vacuno, a ser posible alguno de caña.
-   1/2 ó 1 pechuga de gallina (se puede incluir también una carcasa de pollo o gallina).
-   6 zanahorias.
-   2 nabos.
-   1 cebolla.
-   1 puerro.
-   1 tomate.
-   1 hoja de acelga.
-   1 patata mediana.
-   4 clavos, una ramita de apio y sal. 

Realización.-

Se lavan y limpian bien las hortalizas y la carnes y se ponen a hervir con abundante agua en una cazuela grande. Con los clavos se hace una cara en la cebolla y al tomate se le da un ligero corte con un cuchillo con el fin de que suelte todo el ácido, lo que hace que los huesos y la carne suelten mejor todo su jugo.










Se deja hervir a fuego medio durante un mínimo de tres o cuatro horas - si lo haces en olla a presión el tiempo viene a ser la mitad-. Si es necesario le añades agua.










Pasado este tiempo, que va a estar en función de lo concentrado que lo quieras al igual que la cantidad de agua a añadir; lo cuelas y lo dejas enfriar con el fin de poder retirar la grasa que al estar frío se queda en la superficie. El retirar la grasa es por salud y porque un consomé puede estar caliente pero no abrasar -en lo que juega un papel importante-. Cuando se toma frío es fundamental que esté bien desengrasado.




Con los restos puedes añadir más agua con el fin de hacer un caldo más suave, que puedes guardar en el congelador para utilizar en otros guisos.

A continuación pones a hervir el consomé  añadiendo la sal. 

Es opcional, pero yo lo hago hacer un poco de caramelo en una sartén con azúcar, donde añades un poco de caldo para que se disuelva el caramelo añadiéndolo al consomé; da muy buen color.




La cantidad de consomé dependerá de lo que tu quieras obtener y de la cantidad de ingredientes que pongas.

Se puede tomar solo, con una yema de huevo, con un chorrito de jerez seco o como más me gusta a mí -aparte de solo-: con daditos muy pequeños de queso grûyère, que se servirá cada uno según el gusto.

Perfecto, así se toma
Otro día, partiendo de esta receta, os daré la de la sopa de cebolla.

Con las verduras he elaborado un puré añadiendo un bote de lentejas naturales cocidas.



Con la carne he hecho un estofado que luego acompañaré con patatas fritas en cuadraditos.


Es una buena forma de elaborar tres platos aprovechando la misma materia prima.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Patatas a la Riojana

Ya empieza la temporada de los guisotes que tanto os gustan. Por lo que como sé que os encanta La Rioja y que vais a Haro siempre que tenéis oportunidad, incluyendo cuando hacen la famosa batalla del vino; he pensado que os voy a preparar unas patatas con chorizo, es decir unas patatas a la riojana.

Antes de la batalla
En la plaza de Haro









Después de la batalla
Las patatas a la riojana cada uno las hace como quiere; yo he evolucionado y las que más me gustan son éstas. Por ejemplo, cambié la cebolla por el puerro por consejo de mi amiga Lola -de Bilbao y mujer de Riojano-; si el chorizo tiene un punto de picante -lo cual prefiero- no pongo pimienta y mucho menos guindilla. Puedes poner ajo, pero creo que no es necesario yo no lo pongo.

Ingredientes.-

-   2 puerros medianos o uno grande.
-   1 pimiento verde italiano de tamaño mediano.
-   4 patatas grandes especiales para cocer.
-   1 ó 2  buenos chorizos frescos - dependiendo del tamaño- a ser posible picantes.
-   Caldo de carne.
-   Una cucharada de puré de pimiento choricero.
-   Aceite de oliva virgen, sal y pimienta.

Realización.-

Para el caldo de carne, ahora que empieza el frío, aprovecha para hacer consomé -que puedes tener siempre en la nevera-. Cuando ya hayas conseguido la cantidad deseada, añades más agua al conjunto de los ingredientes restantes y lo dejas hervir al menos durante tres cuartos de hora , lo cuelas y lo reservas.


En primer lugar, se preparan los ingredientes: El puerro y el pimiento se parten en trozos muy pequeños. van a formar parte de un conjunto pero no deben destacar.

 

El chorizo -mis hermanas me traen de Huesca- debe ser fresco; se le quita la piel y se corta en rodajas no muy gruesas y luego se les da otro corte transversal.


 
De aquí son los chorizos 
Las patatas deben ser especiales para hervir, no es necesario que os hable de variedades ya que en los supermercados las hay par hervir y freír. En algún caso he realizado este guiso con magníficas patatas gallegas, exquisitas el mismo día del guiso, al día siguiente el sabor de la patata había virado y no era tan exquisito.

El corte de las patatas debe realizarse de forma que el cuchillo se introduzca en la patata y luego la rasgue, de esta forma se consigue que esta suelte más almidón y el guiso espese mejor.











Ahora en una cazuela, a ser posible de barro, se pone el puerro a sofreír y cuando este esté transparente y haya dejado de soltar burbujas se añade el pimiento. Se remueve y se añade el chorizo y el pimiento choricero removiéndolo hasta que forme un conjunto, momento en que se pueden añadir las patatas que se remueven para que se mezclen bien todos los ingredientes y que se unan los sabores.


A continuación, se cubre con el caldo que se ha mantenido caliente y se deja hervir a fuego lento hasta que la patata se parta fácilmente y el conjunto se vea compacto, no como una sopa.

Si fuera necesario durante el momento de la cocción, se añade el caldo necesario que tenemos reservado. No olvides la sal.


Este es el resultado



sábado, 2 de noviembre de 2013

Porrusalda

La porrusalda, que como ya os comenté es la madre de la vichysoisse, bien elaborada puede ser uno de los guisos más exquisitos. Se trata de un plato de origen Vasco pero que se toma en todas las Comunidades Autónomas, aunque es libre en cuanto a los tropezones que cada uno les añade, lo que está claro que el ingrediente principal es el puerro; purrusalda en vasco significa  "sopa de puerros". Algunos le añaden bacalao, otro como en Cataluña butifarra y yo jamón.

Este es un guiso que en invierno se agradece, es un primer plato que te hace entrar en calor y da buen paladar al mismo tiempo que no exige un segundo plato contundente, podéis hacer un segundo plato ligero, algo a la plancha -pescado o carne- que podéis acompañar de una ensalada de tomate o mixta para dar color al segundo plato. 

En una ocasión, alguien cercano a la familia me dijo: que rica te sale la porrusalda, a mi madre le sale más caldosa y sabe más a patata; ¿no será porque el ingrediente  principal es el puerro y se añade demasiado caldo?

Como sé que os encanta, os voy a dar mi receta.

Ingredientes: 

-   4 puerros grandes
-   4 patatas medianas especiales para cocción
-   Caldo de carne
-   1 punta de jamón partida en taquitos o tiras finas
-   2 dientes de ajo grandes o 3 medianos
-   aceite de oliva virgen
-   sal y pimienta negra molida

Elaboración:

Los puerros se lavan cuidadosamente eliminando los posibles restos de tierra y se parten en trozos muy pequeños.

Las patatas se pelan, se lavan y se parten rasgando, es decir introduces cuchillo en la patata y luego rasgas, no cortas. En cuanto al tamaño que quepa en la boca.


En una cazuela adecuada, de barro a ser posible, se pone el aceite de oliva a calentar y cuando está caliente se añaden  los ajos dándoles vueltas hasta que se doren. Una vez dorados se retiran y se colocan en un mortero para majarlos.



Ahora se añade el puerro y se dejan a fuego hasta que dejen de soltar burbujas eliminando de esta forma los gases, no deben dorarse.


A continuación se añade el jamón y las patatas, removiendo para que se mezclen los sabores y se añade el caldo de carne caliente cubriendo los ingredientes. Se añade el ajo majado y se deja cocer a medio fuego hasta que la patata se rompa fácilmente y el caldo esté espeso.


¡Ojo! no olvidéis sal-pimentar, a mí casi se me olvida decíroslo